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Fundamentalmente la diferencia entre una consulta de videncia con gabinete o sin gabinete es la siguiente: en una hablamos de una empresa, en otra de un individuo. Es decir, estamos hablando de dos modelos distintos:

1. El modelo tradicional o artesanal. Se basa en una consulta de vidente particular que atiende personalmente.

2. El modelo moderno o industrial. Se basa en un centro de llamadas dirigido por una empresa, en el que se atiende con el modelo de comida rápida que tanto éxito tiene en el mundo.

Una consulta por tanto tradicional se basa en una simple persona que es incapaz de poder competir con las inversiones publicitarias de las empresas de comunicación que se dedican a este sector de “tarot y videncia” que tanto éxito económico les está generando.

Pero aquí, en este tiempo, ya no se trata de medir el éxito por la calidad…sino por la efectividad económica. Por tanto la lenta extinción de la artesanía en todos los ámbitos va siendo sustituida por este modelo empresarial que se ve apoyado por el favor del público mayoritario. Pocos buscan una consulta de vidente sin gabinete.

Por supuesto si busca una alternativa a esto precisamente es lo que ofrezco…una consulta alternativa y diferente para gente diferente que busca otras maneras, otro tipo de cocina.

Nada más sencillo actualmente que tener una consulta de vidente natural por telefono 806 , y es que este tipo de sistema ha revolucionado la manera de tener una consulta para preguntar sobre el destino. La gran facilidad de llamar y tener de inmediato una lectura de videncia nos hace olvidar que quizás las cosas no sean ni tan faciles ni tan prosaicas.

Nos hace olvidar que este asunto forma parte de la poesía, que requiere una actitud poetica y que está bajo sus reglas. Preferimos hacer prosa en esto, pero sería bueno recordar el ser poeta para entender estos asuntos.

 

Más mojado que el rostro de mi llanto,

cuando el vidrio lanar del hielo bala,

cuando el invierno tu ventana cierra

bajo a tus pies un gavilán de ala,

de ala manchada y corazón de tierra.

Bajo a tus pies un ramo derretido

de humilde miel pataleada y sola,

un despreciado corazón caído

en forma de alga y en figura de ola.

Barro en vano me invisto de amapola,

barro en vano vertiendo voy mis brazos,

barro en vano te muerdo los talones,

dándote a malheridos aletazos

sapos como convulsos corazones.

Apenas si me pisas, si me pones

la imagen de tu huella sobre encima,

se despedaza y rompe la armadura

de arrope bipartido que me ciñe la boca

en carne viva y pura,

pidiéndote a pedazos que la oprima

siempre tu pie de liebre libre y loca.

Su taciturna nata se arracima,

los sollozos agitan su arboleda

de lana cerebral bajo tu paso.

Y pasas, y se queda

incendiando su cera de invierno ante el ocaso,

mártir, alhaja y pasto de la rueda.

 

 

Cuando estamos hablando de videncia y videntes muchas veces se busca a la hora de consultar mi futuro a un vidente natural, con la idea de que alguien por nacimiento posee superpoderes que le permiten ver el futuro con toda facilidad.

Esta idea choca con la practica tradicional de este oficio. Ante todo está el sistema, y en mi caso el oráculo. El hombre es falible, por lo que tradicionalmente se ha privilegiado aquellos sistemas de adivinación que nos permitan cierta objetividad, cierta garantía. Este es el caso del I Ching, el oráculo del cambio.

Este antiquisimo sistema de adivinación nos permite preguntar al propio oráculo y que él mismo no responda. De este modo tenemos una auténtica consulta de videncia, ajustada a una practica de miles de años de constante consulta.

Por tanto si lo que se busca es un vidente natural de confianza es preferible atenerse a buscar a un artesano, a un profesional con consulta privada y que privilegie no sus capaciadades sino el misterio de una tradición expresada en un oráculo. En caso contrario existen multitud de ofertas de personas que afirman poseer esos superpoderes y que gustosamente en centros de llamadas nos atenderán.

Aquí la responsabilidad es del cliente, es él el que genera la oferta actual de este mercado.